El petróleo es una de las necesidades básicas del mundo. La mayoría de las personas que viven en países desarrollados no pueden vivir sin él, al menos actualmente. En febrero del 2009, el precio del petróleo se encontraba casi 70% por debajo de su punto máximo histórico, sea, $147.27 dólares por barril, fijado en julio 11 del 2008. Una caída del precio del petróleo es una pesadilla para los productores de crudo, mientras los consumidores disfrutan de los beneficios que representa un mayor poder adquisitivo. Este es un giro de 180 grados en comparación con la situación vivida a comienzos del 2008, cuando los precios récord del petróleo hacían sonreír a los productores y forzaban a los consumidores a valerse de sus últimos centavos. Hay varias razones para explicar la caída de los precios del petróleo, incluyendo un dólar más fuerte (el precio del petróleo se da en dólares) y una demanda global más débil. Siendo un exportador neto de petróleo (Net Oil Exporter), Canadá se ve seriamente afectada por los declives del petróleo, mientras Japón, un gran importador neto de petróleo (Net Oil Importer), tiende a beneficiarse.
Por ejemplo, entres los años 2006 y 2009, la correlación entre el dólar canadiense y los precios del petróleo era de aproximadamente 80%. Esta correlación puede romperse diariamente, pero ha sido fuerte durante un largo período debido a que el valor del dólar canadiense tiene muy buenas razones para ser sensible frente al precio del petróleo. Canadá es el séptimo productor de crudo del mundo, y continúa escalando posiciones en la lista, con una producción de arenas de alquitrán (Oil Sands) que aumenta rápidamente. En el 2000, Canadá reemplazó a Arabia Saudita como el más importante proveedor de petróleo para los Estados Unidos. Muchas personas no saben que el tamaño de las reservas petrolíferas de Canadá es el segundo más grande del mundo, después del de Arabia Saudita.
La proximidad geográfica existente entre los EEUU y Canadá, al igual que la creciente incertidumbre política en el Medio Oriente y Sur América, hacen de Canadá uno de los lugares más deseables desde los cuáles Estados Unidos puede importar petróleo. Pero Canadá no se limita a servir solamente la demanda estadounidense. Las bastas reservas petrolíferas de este país han empezado a recibir mucha atención de China, especialmente desde que se encontró un nuevo pozo petrolero al reclasificar las arenas de alquitrán de Alberta dentro de la categoría de "económicamente recuperables". Esto hace que el dólar canadiense sea extremadamente vulnerable, en caso de que los precios del petróleo continúen su constante descenso.